Cientos de indígenas entran en Quito mientras su líder da largas al diálogo

Cientos de indígenas entran en Quito mientras su líder da largas al diálogo

Alta tensión en Ecuador ¿Tomarán Quito los indígenas? ¿Qué exigen en esta ocasión? Ecuador Guillermo Lasso extiende el estado de excepción tras sortear la Asamblea opositora

El desafío del movimiento indígena contra el presidente Guillermo Lasso ha proseguido en las últimas horas con la entrada a Quito de cientos de miembros de la Conaie (Confederaciones de Nacionalidades Indígenas del Ecuador), pese al despliegue de las fuerzas policiales. El estado de excepción que rige en seis provincias, incluida la capital, no fue suficiente para amedrentar a los indígenas en la novena jornada del Paro Nacional.

Alta tensión y violencia que se han cobrado una segunda víctima mortal en Puyo, según la denuncia efectuada por los convocantes. En el otro lado, el Ministerio de Salud informó que dos personas fallecieron por culpa del bloqueo de calles y carreteras, al impedir su traslado en ambulancias.

La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos ha denunciado públicamente que son 74 los heridos «en el marco de la brutal represión policial y militar«, además de 79 detenciones y medio centenar de vulneraciones. En paralelo, en las redes sociales se han multiplicado las imágenes de las acciones de intimidación y violencia de los elementos más radicales contra quienes no cumplen los dictados del Paro Nacional, incluida la quema de un taxi y los ataques contra periodistas.

Ecuador se enfrenta así a un nuevo pulso de los indígenas rebeldes contra el Estado, un conflicto que cuenta con la mediación de la Comisión Convocante, conformada por la Fundación Esquel y 300 ONG, que han llamado al diálogo inmediato. El conservador Lasso respondió al instante que está dispuesto a sentarse en la mesa de negociación. «Hago un llamado por la paz. Juntos debemos buscar soluciones a los problemas que enfrentan las familias ecuatorianas», destacó el primer mandatario, que acaba de cumplir un año al frente del país.

En cambio, Leonardo Iza, líder de la Conaie, exigió varias garantías iniciales, como la derogación del estado de excepción y la desmilitarización de las zonas de la capital donde los indígenas se concentran en sus marchas a la ciudad, incluida la Casa de la Cultura y el Parque de El Arbolito. Precisamente en las inmediaciones de esa zona se han repetido enfrentamientos violentos y el uso de bombas lacrimógenas contra los manifestantes, que han mantenido sus calles cercadas durante todo el día.

«Nuestro espíritu de diálogo se ha ido agotando», se quejó Iza, quien también estuvo detenido durante varias horas la semana pasada.

Como ya sucediera en 2019 con la Contraloría, en esta ocasión fueron las instalaciones de la Fiscalía las que sufrieron la ira de los elementos más radicales de la protesta.

El alcalde de Quito, Santiago Guarderas, ha propuesto un corredor humanitario para abastecer la ciudad, además de sumarse a las peticiones de diálogo de la sociedad civil. Guarderas ha reclamado a la policía que no permita los actos vandálicos contra personas y los bienes públicos.

Deja una respuesta