El truco definitivo para vender un piso rápido y sin dolores de cabeza

El truco definitivo para vender un piso rápido y sin dolores de cabeza

Vender una casa para comprar otra, trasladarse de ciudad o resolver una herencia. Estos son los tres motivos más habituales que llevan a los propietarios a querer cerrar la operación cuanto antes, ya sea para respetar el plazo de adquisición de la nueva vivienda, como para iniciar rápidamente una nueva etapa de su vida o dejar atrás los conflictos familiares. El tiempo medio de venta en España es de entre cinco y seis meses, aunque puede reducirse a dos si el inmueble se encuentra en una gran ciudad.

A este plazo debe sumarse la dedicación que implica una compraventa, puesto que el propietario debe reunir una serie de documentos, estar atento a las visitas de los compradores y hacer un seguimiento de las ofertas, incluso cuando cuenta con el asesoramiento de un profesional inmobiliario. En este sentido, la venta suele causar estrés entre los propietarios.

Fue a raíz de estas problemáticas habituales que, en 2016, nacieron en España los iBuyers, que son empresas que compran casas en pocos días y sin intermediarios. Además, se encargan de gestionar todo el papeleo. Pero ¿cómo funcionan y en qué casos son la mejor solución para vender un piso rápido? Los especialistas del comparador financiero e inmobiliario HelpMyCash.com responden.

El funcionamiento de los iBuyers es bastante simple. Basta con que el propietario complete un formulario para ponerse en contacto con ellos. Posteriormente, recibirá una llamada telefónica donde evaluarán las características de su propiedad y, si esta cumple con una serie de requisitos, le harán una primera oferta de compra, que el propietario puede aceptar o rechazar. Si la acepta, visitarán su vivienda para evaluar las condiciones in situ y le harán una oferta definitiva que puede ser igual, superior o inferior a la inicial. Si el propietario la acepta, podrán firmar las arras en unos siete días y programar la firma de la escritura para cerrar la operación cuanto antes.

En este punto, los expertos de HelpMyCash aconsejan tener en cuenta dos variables. La primera es que los iBuyers compran las viviendas para reformarlas y ponerlas nuevamente a la venta. Por eso, exigen una serie de requisitos, como que el inmueble se encuentre en un centro urbano, esté desocupado o se desocupe en un plazo máximo de dos meses, no sea sótano o semisótano y que tenga ascensor si se encuentra en una cuarta planta o superior. La segunda es que los precios de compra suelen ser más bajos que los que se podrían obtener en condiciones de mercado.

Los especialistas apuntan, entonces, que si la vivienda cumple los requisitos y los propietarios están dispuestos a vender por un precio un poco más bajo, a cambio de ganar tiempo y evitar trámites burocráticos y papeleo, contactar con un iBuyer puede ser una buena idea.

Por el contrario, si el propietario busca obtener la máxima rentabilidad con la venta o su vivienda no cumple con los requisitos mencionados, será más conveniente contactar con una agencia inmobiliaria que intermedie la venta en condiciones de mercado.

«No existe un modelo de negocio mejor que otro a la hora de vender una propiedad. La mejor opción es aquella que se adapta a las necesidades específicas del comprador», concluyen desde HelpMyCash. Por eso, aconsejan pedir una oferta a un iBuyer antes de iniciar el proceso de venta. Si la oferta satisface sus necesidades, podrán vender en tiempo record. Si no, siempre podrán contactar con una agencia para vender en condiciones normales.

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